Con unas mecánicas innovadores, pero propias de la serie de juegos, los jugadores tendrán que elegir losetas de colores para decorar el jardín. Solo los mejores diseñadores de jardines podrán florecer y obtener el beneplácito de la reina.
Una saga que no desentona según pasan los años, al contrario de lo que ocurre en ocasiones con juegos que son versionados una y otra vez. Azul: Jardín de la Reina es de todos ellos, el juego que más se aleja de la esencia del original, pero sin perderla por completo. Es el más complejo hasta la fecha, ya que las losetas a colocar tienen colores y patrones, y la gestión del almacén es más delicada que en otros.
Los amantes de los juegos abstractos ya tienen un nuevo objetivo que añadir a su colección. El nivel de Michael Kiesling sigue muy alto y la producción y acabado siguen siendo impecables.